miércoles, 11 de abril de 2018

SIN RUIDO




No huiré del dolor.
No caminaré sobre algodón.
Dejaré que sigan
hundiendo el dedo en la llaga
Vagaré sola sin respuestas a mis preguntas
sin odio en mi silencio
Y cuando el tiempo se pare
 marcharé ausente sin ruido en mi partida








viernes, 30 de marzo de 2018

TEJIENDO LA AUSENCIA




Mañanas de silencios
rodean las esquinas.
Tejen con paciencia
la tumba del débil.
Se ahogan las paredes
sin luchar en las tinieblas.
Acurrucada se oculta
de la realidad latente
de la ausencia de vida









sábado, 24 de marzo de 2018

MIRADA SIN VOZ




Hojas blancas
en manos apagadas.
Tinta seca
en pluma de cartón.
Las palabras huyen
del corazón que se agrieta.
Al final quedan vacías
las voces de su mirada.







sábado, 17 de marzo de 2018

HOJAS DE OLVIDO




La lluvia moja
las hojas muertas del camino.
No hay sepelio en su partida
ya son hojas del olvido.








domingo, 11 de marzo de 2018

RENACER




Han vuelto a crecer las flores en nuestro jardín estéril. Las paredes blanca lucen limpias y las ventanas brillan con el nuevo color. Ya no queda nada del abandono en que la dejaste. Hoy es una casa distinta. Se ha borrado tu paso por ella.  Solo las grietas del silencio, ocultan el dolor de tu partida.







domingo, 4 de marzo de 2018

LA CARGA




Atajos de infierno.
Caminos de lluvia.
Volteas la brisa
con vientos azules.
Cargas cruces
sobre espaldas heridas.
El dolor aniquila la vida
mientras cavas la tumba.








viernes, 23 de febrero de 2018

SIN SOL




Me siento a escribir
entre ruidos de vasos,
máquinas y aroma de café
Recurro a las palabras
para explicar cómo me siento,
eso que siempre callo,
lo herida que me encuentro.
Cuesta contarle a un papel
que estoy muerta en vida.
Que lloro ríos inmensos
entre sonrisas diarias.
Que cuando nadie me ve
dejo que desborde una lágrima
y acabe en la comisura de los labios.
Que entre tanto silencio
grito mi dolor
aunque sigas sordo ante mi voz.
Que ya no me quedan fuerzas
para seguir esperando
que el sol entre por mi ventana.








sábado, 17 de febrero de 2018

DÍA DESASTRE



Bajé del coche y emprendí mi camino hacia la oficina. Aparqué un poco lejos, más de lo habitual. Intente memorizar el lugar ya que mi memoria está resultando ser más pequeña que la de un mosquito.
Durante el camino hacia el trabajo mi cabeza no dejaba de pensar en todos las tareas  que debía hacer, llegando a sentirme agobiada mientras la ansiedad hacía presencia.
Todo era un caos cuando entré. Daban ganas de cerrar la puerta y volver a entrar a ver si solo era un sueño, pero no tuve esa suerte.
Trabajé sin parar durante horas para terminar todo a tiempo. Pensarán que a la salida no encontraba el coche, pues mira por donde, hoy lo recordé a la primera, eso sí, hay que decir que durante la mañana tire el café encima de mi suéter convirtiéndolo en un mapa antiguo. Los papeles se estropearon con el estropicio teniendo que empezar de nuevo. Para rematar mi teléfono murió intentando hacer una llamada urgente y mi ordenador decidió hacer huelga de brazos caídos, ir más lento era su forma de hacerse notar.

Lo único bueno de ese día es que recordé donde aparque mi coche, ventajas de querer escapar de un día desastroso y poder regresar a casa para enterrar la cabeza como el avestruz. 









sábado, 3 de febrero de 2018

VOCES DEL DESVÁN




No importa en qué forma escribo
ni si la gramática es perfecta o está llena de errores.
Tampoco busco la música en mis letras
ni acordes en una canción.
Dejo que mi mano me lleve
por ese río de tinta en su balsa segura
aunque se repitan  los sueños y el dolor haga presencia.
Da igual si escribo lo mismo o sorprendo al corazón
entre la luz y la oscuridad,
con la pena y la risa, la razón y la locura.
Tan solo quiero escribir  lo que mi voz calla
en el desván de la soledad y el silencio










domingo, 28 de enero de 2018

RESEÑA NOVELAS CAMRNOVELAS




Desde hace ya algún tiempo, me apetecía hacer una reseña de un escritor al que conocí por casualidad, ya hace algunos años. Cuando digo conocí no me refiero a su físico, voz, nombre o lugar en el que vive. Durante todos estos años he seguido su camino desde la distancia, siendo solo un nombre en twitter o facebook, sin interactuar  pero pendiente de los cambios que sus libros iban realizando. 

Quizás no escriba como un Cervantes, Neruda, Borges o Ken Follett, no porque no pueda hacerlo, sino simplemente porque su objetivo nunca ha sido ese, pero tiene la capacidad de que unas simples novelas de amor lleguen  a ese círculo de mujeres al que él pretende acercarse.

Sus novelas llevan consigo erotismo, seducción, aventuras, emoción y sobre todo amor. En cada una de ellas, la mujer siempre es la protagonista, no importa cuántos hombres estupendos y fantásticos aparezcan en ella, la mujer es lo que en cada relato, él trata de dejar presente.

En sus libros se ve claro sus objetivos, hacernos entender que nosotras somos más que madres, esposas, enfermeras o hijas. En ellas nos quiere llevar a que soñemos con todo lo que siempre nos han dicho que no debíamos soñar, a creer en nosotras y a confiar en nuestra fuerza. A que seamos más seguras y que nuestra autoestima no esté por los suelos, todo ello envuelto en historias con detalles autobiográficos del mismo autor.

No sé si esto servirá de algo, si serán capaces de leer esta opinión hasta el final, pero si lo han hecho, les recomiendo que lo lean. Sus novelas son amenas, fáciles de leer y comprender, donde podrán elegir con que protagonista se sienten más cercano,  ya que todos los personajes son distintos y todos tienen algo que siempre hemos querido tener.

Y por si les parece interesante y quieren saber más, siempre lo encontrarán dispuesto a hablar de ellas o de lo que quieran en twitter, en facebook o en su blog. Más abajo les dejo sus direcciones. Espero que disfruten de ellas como lo hice yo









sábado, 20 de enero de 2018

LA ESPERA




He quedado a las cinco con mi amiga Elena, en la puerta de esa cafetería vieja que tanto me gusta. La conozco demasiado para saber que no llegara a esa hora, así que me acompaño de un libro y  la espero dentro, en la mesa que está al lado de la ventana. 
Tiene unas cortinas de flores, de las que encontrábamos en casa de nuestras abuelas cuando éramos niñas. El lugar no tiene mucha luz, lo hace más acogedor y romántico. Siempre he querido traer a algún enamorado a ese rincón apartado, pero están escasos y antes caduca el café.
Llega el camarero, el mismo que me ha atendido en otras ocasiones. Ha preguntando por el libro que estoy leyendo y eso que aun no lo he sacado del bolso. Me siento como esas solteronas a la que solo le preguntan por sus gatos.
Después de las respuestas educadas se va a por el café. Me dejo llevar por el lugar. Las lámparas son arañas con tulipas en forma de flor. La madera de las mesas es oscura por el paso de los años y las sillas  cojean un poco al sentarse por el desgaste de los tacos.  En la esquina un Señor con cara de pocos amigos. Hemos cruzado la mirada y mi sonrisa lo ha espantado, a saber que vio. Mas allá hay una pareja, pero el lugar no ha hecho mella en ellos porque parece que discuten. Llega el café y me relajo. Abro el bolso y saco el libro. Debería haber escogido uno que su titulo fuera “el colmo de la paciencia”. 
Después de casi una hora llega triunfante ella, toda glamurosa, entrando igual que una actriz por la alfombra roja. Mi cara ya es un poema, así que automáticamente se prepara y me lanza atropelladamente por su tardanza, mil excusas todas conocidas. A todo esto tiene que causarme pena que su color de labios y su vestido no combinen, yo que voy en vaquero, playeras y una chaqueta que ha visto tiempo mejores, por no decir  de mi pelo, es tan rebelde que a veces prefiero pasar de él y no peinarme.
Se sienta, me mira a los ojos y como si fuera lo más normal del mundo me dice que tiene que irse, que ha quedado con un chico. Cuando el color de mi cara comienza a cambiar a rojo le suelto que porque no me llamo en vez de tenerme una hora esperando. Tengo que oír que no entiende cual es el objeto de mi enfado, que gracias a ella he salido de casa y dejado mi vida de solterona. Si el camarero no llega en ese momento creo que sus labios habrían encontrado el color exacto de su vestido.
Pido la cuenta. La pareja ha dejado de discutir para observarnos, el Señor de cara de pocos amigos, ahora me mira espantado no sé si porque piensa que voy a explotar o  por los comentarios estúpidos de mi acompañante. Ella va detrás de mí cuando salgo de la cafetería, no pienso despedirme. Me llama y trato de ignorarla. ¿A dónde vas? Levanto la ceja de incomprensión total y suelta: necesito que me lleves donde he quedado, el coche no me funciona.
No sé si me volví loca o que, solo le dije que era imposible, había venido acompañada de mis libros y no podía dejarlos colgados. Gire y me fui con viento fresco.








domingo, 14 de enero de 2018

HISTORIA SIN NOMBRE




No sé lo que fuimos. Nunca le puse nombre. Quizás sombras perdidas de la vida  buscando la esperanza de nuestros cuerpos, donde el otoño deshojado dió paso al invierno de nuestra historia








domingo, 31 de diciembre de 2017

CONTRADICCIÓN




A veces
te extraño tanto que duele.
Otras
te odio porque no existe
sentimiento en tu corazón.
A veces
te sueño entre mis brazos
y vuelve a dolerme tu olvido.
Otras
deseo que seas tan feliz
que ni de mi te acuerdes.
Pero
durante todos esos momentos
grito sin voz pidiendo
que me recuerdes,
que me extrañes,
que me ames como yo lo hago.
Eres
mi constante contradicción.







jueves, 28 de diciembre de 2017

POR NAVIDAD




Hay gente que critica estas fechas de consumismo innecesario, con razón justificada.
Muchos años atrás no se necesitaba tanto. Tenía otros valores.
Sin parecer sensiblera, era un buen momento para no ir al cole, reencontrarse con todas esa familia que a lo largo del año no se veían. Aquellos laberintos de sillas, mesas y muebles para que todos entraran en un piso pequeño conseguían que las disputas de los malos entendidos, el distanciamiento de las familias y amigos, se olvidaran por unos días.
El colorido atrae. Los belenes eran motivo de tradición ir a verlos y las cabalgatas de Reyes Magos la gran ilusión de las fiestas. Hoy los belenes son algo que se van a ver con desgana porque la mayor parte del tiempo, están corriendo de una tienda a otra para que no falte de nada.
Ahora todos quieren quedar en reuniones por compromiso, como si no hubiera más tiempo para ello en el año. Es cierto que apetece ver a personas que durante los 365 días no hemos tenido tiempo de buscarles un hueco para quedar, así que apretamos la agenda al máximo para reunirnos con todos.
Las casas se adornan si ganas, todos son trastos que estorban y desean quitar enseguida. Los niños solo esperan abrir paquete tras paquete con sus grandes maquinas, sin disfrutar de la niñez en la calle con juguetes sencillo, mientras que nuestros bolsillos se quedan tan vacío que cuesta remontar.
Cuando mi hija era pequeña no había mucho dinero pero si ganas de hacerle vivir las Fiestas intensamente. Esperaba ansiosa, no solo el regalo que pudieran traerle sino la carta que desde tan lejos les enviaban los Reyes o Papá Noel. Me pedía que vigilara si Papá Noel había encendido las luces del árbol, señal de que había llegado. Esos ojitos brillantes, esa ansiedad entre el miedo y el gozo, era todo magia para mí. En cuanto le decía que si, me agarraba de la mano y se lanzaba corriendo, gritando y aunque era de esperar que fuera a por los juguetes, lo primero que buscaba eran esas líneas escritas de ellos, que cada año la sorprendían con lo que sabían de ella.
 El día 5 de Enero, eran horas en vela para mí. La acostaba conmigo, y se pasaba la noche susurrándome si ya habían llegado y nunca dormíamos. A  las cinco de la mañana no aguantaba más y la tenía que dejar que fuera a ver lo que ellos habían dejado, imagínense mis malabarismo para poder colocárselos por toda la casa con lo poco que lograba que durmiera, pero verla, valía la pena cualquier noche en vela.
Quisiera poder volver a ver esa mirada de ilusión en los niños y aunque mi hija hoy, a pesar de los años vive con ilusión esas fiestas, me encantaría volver a verla con esa alegría de inocencia por la magia de la Navidad.
En estas fechas ya no siento el espíritu Navideño, pero cuando la veo llegar y veo sus ojos brillando, me recuerdan su niñez. Salir juntas, volver a recordar nuestras tradiciones, todas creadas por nosotras, como ir a merendar, el algodón de azúcar, las castañas asadas y sus dulces preferidos o simplemente caminar sintiendo el aroma dulce de nuestra calle de siempre y su iluminación al caer la noche, todo me lleva a su niñez y al verdadero significado de la Navidad, pero también que son días efímeros, que ya nadie recuerda el sentimiento que representa y que pronto volveremos a ser esos despreocupados amigos que no quedarán hasta el próximo diciembre, por Navidad







martes, 19 de diciembre de 2017

QUIMERA




Vive perdida en la pobreza
donde mendiga
espacios a la vida.
Trafica con los instantes
que roba al tiempo.
Soborna a los recuerdos
que la hicieron ser como es
para que no regresen y
la dejen creer
en la utopía de su vida.








miércoles, 6 de diciembre de 2017

SILENCIO




Cada día mira al vacío. Durante horas no habla, ha dejado de intentar hablarle a aquellos que no escuchan. Ya no reconoce ni su voz. A veces sueña que alguien la rescatará de ese silencio sepulcral, otras quiere dejarse llevar y ser valiente para hablar.








martes, 5 de diciembre de 2017

miércoles, 29 de noviembre de 2017

SIN MIEDO




Te dejo que camines sin mí.
Me pliego ante tus ruegos
y aparto mis pensamientos,
esos que te hieren cuando
me expongo ante los demás.
Hoy quieres escribir
saltando las barreras,
olvidando el miedo
y hablando con la vida.
Cuando lo hagas
no desveles mi secreto,
de nada sirve
que cuentes lo que callo.








martes, 21 de noviembre de 2017

NO QUIERO




Hoy cuesta entenderte.
El silencio me acompaña
como carga sobre mis espaldas.
No quiero las risas falsas de la gente,
las miradas de curiosos,
las voces sin sustancias.
La soledad hoy es más pesada
y sin embargo no soy capaz
de apartarme de ella.
Hoy solo quiero que beses
mi dolor entre tus labios.








jueves, 16 de noviembre de 2017

PRESO DE SU LIBERTAD




Marcaban las doce en el reloj del salón cuando se levanto del sillón. Sus pasos cansados le llevaron a la ventana.  Contemplando la noche y sus calles vacías, recordó los días en que cambio soledad por libertad. Hoy se siente solo y preso de sus decisiones.